Miércoles de ceniza. No enterrar la sardina.

  El que os escribe no suele estar habitualmente entre las paredes de las iglesias ni mi ropa huele a incienso. Aqui cada uno se administra la religión, el escepticismo o la negación a su manera. Y todos tan felices. Sin problemas. Pero hay cosas de origen religioso que, con el poso que han dejado en los siglos, han pasado a ser de dominio común, muy alejados de cualquier creencia. Son  costumbres universalmente asumidas. Es lo que ocurre con la cocina de la cuaresma. Atención que de vivales y tramposos  los ha habido de todo pelaje y en todos los siglos.


   El ya desaparecido periodista y gastrónomo Xavier Domingo, daba cuenta  en uno de sus libros  de unos frailes portugueses que lanzaban al río cerdos y  terneras, ya que los alimentos procedente del río, pescados,  no rompían el ayuno. También hubo sus mas y sus menos sobre si considerar al pato un pescado, dado que su base de reposo y  lanzamiento era el río con independencia de que su destino final  fuera el aire o la olla.


  El rey de la cocina de cuaresma es, sin lugar a dudas, el bacalao. La familia Masclans sabe mucho de ello. Si os he ser sincero, de ese triangulo de oro del bacalao que forman Bilbao, Lisboa y Barcelona, me quedo sin duda con la variedad  y la imaginación que lo ponen los lusos a la hora de cocinarlo. Aqui podeis encontrar mil recetas portuguesas.


  Pero el bacalao, pescado popular por excelencia a principo de siglo, hoy es un lujo. En el mercado los precios son muy elevados, pero hay la alternativa de cocinar diferentes preparados con el desmigado. De eso os hablé en otro artículo de éste blog.


  Dionisio el Exiguo, no es una broma, era un monje matemático que desde Roma, en el año 525,  estableció las fechas en que se celebraba la cuaresma dependiendo de las fases lunares. Y precisamente a él debemos agradecerle que hiciera coincidir ese periodo de ayuno con la aparición  en los mostradores de nuestros mercados del pescado azul. Seguro que Dionisio no se percató de esa coincidencia, ya que en Roma no les veo mucho por la labor del ayuno. Pero es  precisamente a finales de invierno y  a principios de  primavera cuando los pescados azules están en su punto y la sobreabundancia provoca una bajada de precios. Ahí tenéis las sardinas, las caballas, los jureles o la melva en su mejor momento y a precios irrisorios. Os paso tres recetas económicas  con sardinas, caballa y  jurel. De paso ya os he hecho yo la busqueda de miles de webs con recetarios de cuaresma . Si  queréis mas información sobre la cocina de cuaresma, aqui os podeis descargar gratis el mejor libro sobre el el tema,  segun  los expertos. Se trata de  "Cocina práctica de Cuaresma" de P.L. Lassus, editado en Barcelona en 1904 por la librería de Francisco Puig.


  Eso es una buena solución para comer pescado fresco, económico y de preparación sencilla. Un consejo antes de salir al súper o al mercado;  daros una vuelta por esta web . Corresponde a Mercasa, el ente que agrupa los mercados para mayoristas  de Mercabarna, Mercabilbao  Mercamadrid,  Mercasevilla y Mercavalencia. Ojo, son precios de mayorista, en la tienda la cosa cambia, pero ahí veréis las tendencias , a la alza o a la baja, de cada pescado que querais comprar. Cuando os escribo esto, el pescado azul va de baja. Hoy, miercoles de ceniza, toca enterrar la sardina. No lo hagais. Asada puede funcionar toda la cuaresma. Y hace bien a la circulación. Una ayuda fundamental para el buen funcionamiento de otra sardina. La  situada bajo  el ombligo y entre las dos piernas del cuerpo masculino.


(imagen www.uned.es)

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