Cristiano Ronaldo en el Bulli


Desde que Cervantes puso la primera letra de "En un lugar....", o quizá antes, esta es una tierra de arrogantes. No llenaremos el plato en el almuerzo o estaremos en blanco. O ya podemos pasar más hambre que un vendedor de helados en Siberia, pero al salir de casa nos pondremos un mondadientes en la boca, no sea que el vecino crea que nos morimos de poco o mal engullir.

Conozco a bastantes personas que dicen haber pasado por las mesas de "El Bulli" de Ferràn Adrià. Te hablan de la deconstrucción del monumento gastronómico que es la tortilla de patatas o de las ostras con esferificación de Malagueta y Oporto. Total: 300 euros por barba. Y cuando lo dicen estan pensando de ti "menudo desgraciado que no está a la vanguardia de la cocina."

Ese és el mensaje de fondo. Pero de lo que no se han dado cuenta es de que no han ido sólo a un restaurante con un cocinero, como en cualquier otra parte, a comer de forma razonable y nutritiva.. Han visitado la sede central de un gran negocio que hace libros, DVD, kits de cocina o condimentos. El establecimiento de Cala Monjoi, es la punta del iceberg de un negocio fabuloso. Los que han ido dicen que es como un Eurodisney pero para adultos. Suerte que los niños son de mejor conformar.

Fijaos que está pasando con el fichaje de este chico de Madeira por el Real Madrid. El principal negocio no son sus piernas, sino las camisetas que puede vender. La de niños que se comparan sus botas y la de madridistas que adquirirán calzoncillos nuevos por poca voluntad que ponga el muchaco en salir por ahí en ropa interior.

Mientras, siempre quedaran restauradores, y también futbolistas, que su única pretensión és servir al cliente con respeto con un trabajo honesto y sin ínfulas. Yo y mi blog estamos con ellos.
!Ánimo chicos!

1 comentario:

Anónimo dijo...

No veo yo en las reacciones que ponga, al lado de divertido, interesante o guay, la opción "demagógico" o "facilón".